5 de septiembre de 2008

Me la encontré en Vocé

Ayer me encontré con mi chica termo en el concierto de Bareto, en la discoteca Vocé. Ella estaba con un grupo de amigos y yo bailaba solo en medio de la gente, visiblemente borracho. En algún momento sentí que alguien golpeaba con insistencia mi hombro y al voltear descubrí, no sin cierta sorpresa, que era ella. Tenía puesta una de esas miradas suyas que son un abrazo entre tierno y cálido.

Me quedé con Sonia y su grupo el resto del concierto. Me contó que andaba triste pues hace unos días se encontró con su ex en una fiesta y él le contó que estaba viendo a otra persona. Pensé en contarle mi trágica historia con Ximena para no quedarme atrás pero el alcohol no me dejaba articular. Terminé soltándole una sarta de cumplidos y cursilerías propias de una novelita rosa, en un patético intento de animarla un poco. Al final de mi discurso me regaló una sonrisa, un gracias y beso en los labios.

En el taxi de regreso a su casa intentó explicarme por qué las cosas conmigo se habían dado como se dieron. Dijo no sentirse lista para comprometerse a nada y que no quiere hacerme daño. La más considerada. Se despidió con un abrazo y se perdió zigzagueante entre los arbustos del pasaje que conduce a su casa. Yo me quedé bajo la llovizna con un cigarrillo en la mano esperando. No sé bien qué.

2 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

¿Esperando? Pues una respuesta coherente, o que al menos te de algo de valor...

El Chico Nube dijo...

¿Valor?