Descubro con sorpresa que una duda acecha de manera recurrente a los hombres en la antesala del sexo: ¡¿de qué lado se pone este maldito preservativo?!
Suena fácil: rompes el paquete, sacas el condón y lo colocas en la punta del pene. Pero resulta que entre la premura, el nerviosismo y la oscuridad uno termina intentando desenrollarlo por el lado equivocado. Es un error que dura sólo unos instantes y que, probablemente, pocas parejas lo noten. Y es que rápidamente uno da marcha atrás, voltea el preservativo (a veces peligrosamente manchado con líquido pre-seminal) y se lo coloca como es debido. Aquí no pasó nada, señores. Para qué les voy a mentir, me ha pasado más de una vez.
Durante mucho tiempo pensé que todo esto era pura torpeza mía pero ya más de un amigo me ha asegurado haber pasado por el mismo trance. Al parecer somos un segmento del mercado necesitado de soluciones innovadoras. Creo que habría que ponerle una marquita o algo así, a manera de abre-fácil. ¿Qué opinan? Por lo demás, el receptáculo de los preservativos donde se almacena el semen no parece ser de gran ayuda para diferenciar entre lo que va arriba y lo que va abajo.
Eso sí, pensando en las tímidas, cualquier indicación que figure en el preservativo, por favor, que brille en la oscuridad.
Lo que nunca se debe repetir
Hace 21 horas


