-Hola! Q planes para más tarde? -me escribe al celular Sonia, una guapa y provocativa chica que me trae loco desde marzo.
-Ninguno. Pero muero de ganas de tomarme unas chelas. Tú no? -respondo sin pensarlo mucho.
-Yo tb! Sabes quién toca hoy en La Noche?
-Hay un tributo a Smashing Pumpkins. El grupo que toca es bastante bueno según me han dicho -concierto al que, siendo honestos, no pensaba ir antes de recibir su mensaje de texto.
-Q chévere! =)
-Bueno, te apuntas entonces? -insisto tratando de aterrizar la cita.
-Pues creo q sí. Justo he qedado en salir con un amigo. Gracias! =) -sentencia con otra horrible carita feliz.
No sé si estas cosas le pasan a todos los hombres o yo soy un perfecto idiota. Pero esta rutina con Sonia se repite por lo menos dos veces por semana y empieza a parecerme una broma de mal gusto. Desde el día en que la conocí (y le robé un primer beso en un taxi) quedó bastante claro que yo no estoy buscando convertirme, precisamente, en su mejor amigo.
Quizá mis amigos tengan razón y me he topado con ese indolente personaje urbano conocido como "chica termo".
Año Nuevo en Medio Año
Hace 3 meses.


