19 de noviembre de 2008

Ensayo sobre la ceguera

Hay momentos en la vida en los que elegimos no ver. Como cuando el dolor es muy grande. Porque ver duele. Arde. Quema. Entonces, de manera casi inconsciente, cerramos los ojos. Simplemente pasa. Me pasa.

Para cuando Rebeca me dijo que su tía le había alquilado un departamento para que estudie por las tardes, yo ya había perdido la vista. Lo asumí como todo lo de ella: sin demostrar emoción alguna que me pusiera al descubierto. Poco importó que nunca me hubiera hablado de esa tía ni que su historia no tuviera sentido en una familia llena de dificultades económicas. Más fácil era no preguntar.

El departamento estaba ubicado en San Borja, tenía sólo una habitación y estaba amoblado. El mismo día que me habló de él fuimos al Jockey Plaza a comprar vajilla, ropa de cama, utensilios de cocina, útiles de aseo personal e implementos de limpieza. También un televisor de 21''. Luego fuimos al departamento a estrenar nuestras sábanas. Con sólo 17 años tenía un departamento para mi novia y para mí.

Hasta hoy no sé con qué dinero compró todas esas cosas. Es probable, además, que nunca se lo haya preguntado. En aquellos días me bastaba con saber que teníamos un refugio lejos de su familia y de la mía donde podíamos jugar a ser felices. De lunes a sábado, de dos a nueve.

Una tarde encontramos un tipo adentro encerando la sala. Él, a diferencia nuestra, pareció no sorprenderse con la visita. Rebeca, visiblemente nerviosa, me dijo que era un amigo que la ayudaba con la limpieza a cambio de utilizar el estacionamiento. Ambos se encerraron en la cocina y, al cabo de un rato, el tipo salió, se despidió y se fue. Una vez más, no dije nada. Pero la última vez que vi a Rebeca, años después, planeaba casarse con él.

11 comentarios:

Fiore dijo...

auch!
a veces eso de estar ciego sordo y mudo es biennnnnnnn fregado no?

bso!

Ninfa Cafeinómana dijo...

:S
Uhmm no hay peor ciego ke el ke no kiere ver!
Peor el amor a veces nos vuelve ciegos, miopes, astigmaticos completamente... y no hay un GMO ke ayude con eso!

peregrino dijo...

Jodido, pero es cierto, ya lo dijo la biblia o alguien "no hay peor ciego que el que no quiere ver".

Nos leemos.

analix dijo...

yo estoy tratando de curarme.
me echo religiosamente cada 4 horas gotitas a los ojos
y pruebo con sacar recuerdos en distintas horas de luz para intentar percibir sus contornos.
yo no he visto nada por mucho tiempo.
lo peor es que no me veía a mí.

Angel dijo...

a ti si que te pasa de todo chico nube, imagino que a tus 17 años tener una vida de pareja debio ser muy chevre, sin embargo , la ceguera te volvio inmune a todo lo demas. por cierto, este post tiene el mismo titulo de uno que escribi hace mucho. jajaja un saludo

y ... espero que ya todas esas cosas q te pasaron te ayan servido!, el q no comete errores no sabe nada de la vida.!

Juanito el caminante dijo...

Esteee... parece que era una cochera transitada Nuebelino...

Keep writing...

Claudy dijo...

Maldita ceguera..!!!nos hace sentir mejor.. explorar nuestros demas sentidos.. el tacto y el gusto.. pero.. si no vemos.. no sabremos el camino pedregoso que estamos pasando ...=/ cometer un error.. es vivir.. aprender.. y ahora solo toca seguir..

besos! xvr tu blog!

no decir dijo...

es que los cieguitos!
y no sé, hay cosas que mejor ni ver....

naco dijo...

Vaya!!!

con 17 años haciendo tantas cosas ... jajajajajajajajaja

Cosas de a asolescencia pes que se hace así pasa cuando sucede no???

Besos.

m dijo...

no preguntar" muchas veces nos aleja de sufrimientos innecesarios...y elegir no ver nos permite seguir avanzando...

cada experiencia en nuestras vidas deja una huella o una sombra en nosotros y somos el resultado de ellas...

te leo,
saludos

Heriditas dijo...

no se si te pase Chico Nube lo que a mi; a veces necesito estar ciega