2 de octubre de 2009

No voy en taxi (voy en la 36)

Lo primero que dijo Ximena al llegar fue: “Me acaban de asaltar”. Pálida del susto, temblaba en mi puerta haciendo su mejor esfuerzo por no llorar. Tuvo que pasar una media hora para que se animase a contarme lo que le había pasado. La historia iba más o menos así:

“Cogí el taxi en la puerta del Vivanda de Pardo (es que se me antojó una torta de chocolate). Era uno gris (¿o azul?), nuevo, sedán, Toyota (sí, con el cartelito encima). El taxista (un tipo mayor, medio calvo, canoso, lentes, ya sabes, guácala) parecía de fiar. Estuvo callado todo el camino pero cuando ya estábamos por llegar comenzó a hablarme (de política, del Congreso, qué sé yo). Lo noté nervioso. En eso el tipo toma un desvío y se detiene en un descampado (¡ya sabía, qué bruta!). Cuando reaccioné, tenía una pistola en mi cara. Horrible. Me quitó todo: el celular, la cartera, mi lonchera. Todo”.

Aquella noche, después de cenar, Ximena me pidió que la acompañara a su casa. No quería irse sola; seguía nerviosa.

Salimos a buscar un taxi. Uno formal. Demoramos bastante en encontrar uno ("muy nuevo, muy sucio, muy joven, muy viejo"). Terminamos tomando una station wagon blanca, de esas que abundan en Lima. Probablemente los taxis más inseguros.

Recién adentro reparé que el taxista iba hablando por celular con la ayuda de un handsfree. Hablaba bajito, como si no quisiera que lo escucháramos. Además, disimuladamente, nos buscaba con frecuencia a través del espejo retrovisor. El asunto me dio mala espina, pero no dije nada para no asustar más a Ximena. Sin embargo, cuando ya estábamos por llegar a la avenida Arequipa, el taxista volteó bruscamente en un pasaje quitándose el cinturón de seguridad sobre la marcha. Juraría que dijo te espero en la esquina o algo por el estilo. Esto es tener mala suerte, pensé. Éramos víctimas de otro asalto.

El taxista aceleró y Ximena comenzó a gritar histérica: ¡deténgase, deténgase! En ese momento, poseído por un extraño absceso de valentía e imprudencia, me lancé sobre el taxista. El auto frenó en seco causando un gran chirrido.

-¡Ximena, bájate rápido!- grité sujetando las manos del taxista contra el timón del auto.

Ella descendió obediente y esperó en silencio a que yo hiciera lo mismo. Apenas puse un pie en el asfalto, el auto partió a toda prisa.

-¿Qué hacemos? -me preguntó nerviosa Ximena mientras corríamos hacia la avenida.
-Por ahora -respondí resignado-: tomar la 36.

17 comentarios:

ando... dijo...

"no voy en tren, voy en avión"

Menos mal que no secuestraron el bus.

The_RaVen dijo...

Lima la horrible, por ahora parece que lo unico seguro son las mortales combis

Ivonnette dijo...

Pucha!.. jejej... ya me asustaste.. acabo de venir a la chamba en taxi.

Creo q mi carrera es tan larga y cara que si el taxista me robara obtendría lo mismo en dinero q el valor de la carrera, y como ya gastaron en gasolina, no le conviene.

=S

Oks prometo tratar de NO tomarlos!

:)

FabuMona dijo...

Merde, Nubecito!!!
He quedado crispada con tu historia. También maravillada por el rapto de valentía que tuviste ... los hombres son tan admirables!
Pisco, agua de azahar y baño de ruda (el primero para ti y los otros dos para la niña!)
Besos!

Gary Rivera dijo...

pucha que feo!! que feo!!

*Luna* dijo...

lo siento mucho por los dos
a pesar de no salir lastimados ni robados .. el susto ya es suficiente
es por ellos que no confio en las personas
mi mayor temor =/

Angel dijo...

Ala, solo a ti te pasan ese tipo de cosas CN, igual que feo eso de quererlos asaltarlos dos veces en un dia.

un abrazo

BocaDelcielo dijo...

chapa tu combi ó es hora de comprarse un carro.

maga dijo...

Dios! Qué fuerte! Pobre Ximena, pobre tú y que cagada que Lima esté así... Felizmente reaccionaron a tiempo y no pasó nada... aunque me sorprende que el taxista no haya hecho nada cuando le sujetaste las manos contra el timón...

PD: bañito de ruda?

**LeCieL** dijo...

por eso nunca tomo taxis sola...=S

DELTA dijo...

Q suerte la tuya, bueo nunca me ha pasado he subido a todo tipo de taxis, creo que es por que soy gigante y con cara de malo Xd mas se preocupan por ellos creo yo si supieran que solo soy un oso buena onda! que odia la violencia jajaja Xd bueno no te mereces ese susto ni tu ni ximena ni nadie! no hay derecho!

El Chico Nube dijo...

Las combis son seguras? Ya escribiré del asalto a mano armada en una.

Yo no creo que Lima ande tan mal. Al menos, ni mejor ni peor que otra gran ciudad. Es sólo que nos hemos malacostumbrado a tomar cualquier taxi.

Eso sí, yo no manejo.

Juanito el caminante dijo...

Puxcha mare conrazon hay sol...cuidese Nubeman...

Michelle dijo...

que miedo, y que mala suerte!

AntonellaB. dijo...

mierda, dos asaltos el mismo dia? Como para comprarse una 36 particular

Pequitas dijo...

:o que terrible
solo en Lima? por q este verano pensaba dar una vuelta por Tacna
:S

[ [EBP]] dijo...

si los mismos policias nos roban, que podemos esperar de los demás??
gran final local el de la 36 tio, me maté de la risa...