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20 de junio de 2010

Conversación trascendental

-C.N., ¿tú te vas a morir algún día? -me pregunta Gonzalito, mi sobrino de cinco años.
-Sí, algún día todos nos vamos a morir -le respondo.
-Y cuando tú te mueras, ¿me vas a dejar tus cosas?
-¿Cosas como cuáles?
-Como tu bicicleta -murmura avergonzado.
-Te prometo que cuando me muera te voy a dejar mi bicicleta, ¿ya? -me sonrío.
-Gracias, tío -me responde satisfecho.

Luego me da un abrazo y se pone a mirar la televisión en silencio. Yo lo acompaño divertido. Al primer comercial, se vuelve hacia mí y me dice:

-Tío...
-Dime, Gonzalito.
-¿Y cuándo te vas a morir? ¿la próxima semana?

[Esto ya parece el blog de Gonzalito]

30 de mayo de 2010

Lección de inclusión

-Gonzalito, ¿ya aprendiste a silbar? -le pregunto a mi sobrino de 5 años.
-No, pero Martín sabe.
-¿Y quién es Martín?
-El negro.
-¿Quién? –repregunto con la esperanza de haber oído mal.
-¡El negro, te he dicho!
-Gonzalito, no deberías decirle así a tu amiguito –le digo con tonito de maestro fiscal.
-¿Por qué?
-Porque se puede sentir mal.

Gonzalito me queda mirando sin entender nada y agrega: "Ya, pero así le dice su mamá".

12 de octubre de 2009

Amadeus

-Gonzalito, ¿qué escuchas? -le pregunto a mi sobrino de cuatro años.
-Mozart -me responde concentrado en sus juegos.

Afino el oído y efectivamente parece ser una sonata de Mozart lo que sale de la radio.

-¿Y tú qué sabes de Mozart, pulga?
-Wolfgang Amadeus Mozart fue un compositor y pianista austriaco -me dice mientras corre por el pasadizo.
-¿Dónde has aprendido eso? -pregunto sorprendido.
-En el colegio -interviene orgullosa mi hermana-. Mi hijito ahora escucha a Mozart, a Brahms y a Vivaldi.

Y pensar que hace sólo unos meses ese mismo niño se comía la plastilina.

28 de septiembre de 2009

Sólo para niños

-Gonzalito, qué elegante estás -le digo a mi sobrino de cuatro años-. ¿Adónde vas?
-¡Al cumpleaños de Rodrigo! -grita entusiasmado.
-¿Y yo también puedo ir? -interviene mi mamá.
-No pues, abuelita -responde Gonzalito muy serio-: a mis fiestas no van viejitas.

Apuesto a que Papá Noel se olvida de alguien esta navidad.

24 de mayo de 2009

Ya se ha muerto su abuelo

Mi sobrino de cuatro años, Gonzalito, regresó el otro día del nido con la novedad de que su amigo Rodrigo había estado cantando: “Ya se ha muerto mi abuelo, ay ay ay”.

Gonzalito, que nunca ha oído hablar de Juaneco y su Combo, hoy se pasó la tarde cantando: “Ya se ha muerto el abuelo de Rodrigo, ay ay ay”. Lógica pura y aplicada, sentencié a su favor.

Todos en casa, por supuesto, muertos de risa.

30 de enero de 2009

El padrino

Soy ateo. No creo en Dios-padre-todopoderoso ni en Jesucristo-su-único-hijo-nuestro-señor. Tampoco en la vida eterna ni en la resurección de los muertos. Amén.

Pero mi ateísmo no es militante. Nunca lo ha sido. No está en mis planes convertir a nadie al camino de la desesperanza. Por eso, a pesar de mis múltiples reparos, terminé aceptando el pedido de mi hermana para que yo sea el padrino de bautizo de Gonzalo, mi sobrino.

-¿Renuncias a Satanás, padre y autor del pecado? -preguntó el sacerdote.
-Sí, renuncio -respondí con mi sobrino en brazos.
-¿Renuncias a sus obras? -insistió.
-Renuncio -repetí.
-¿Renuncias a sus seducciones?
-Renuncio.

Gonzalo estaba particularmente inquieto ese día. Con menos testigos hubiera terminado ahogándolo en la pila bautismal. Lo peor es que por cuidar que no rompiera nada, no lograba prestar atención a lo que iba diciendo el padre.

-¿Aceptas a Cristo como el único salvador? -preguntó finalmente el cura.
-Renuncio, padre -respondí automáticamente y en voz alta.

Todos se quedaron en silencio y la madrina me lanzó una mirada de odio: había arruinado el video. Felizmente el cura dejó escapar una sonrisa y continuó.

"Ateo tenías que ser", me susurró mi hermana al oído.

23 de diciembre de 2008

La última de Gonzalito

-Gonzalo, ¿es verdad que quieres una granja? -le pregunto ayer a mi sobrino de tres años.
-Sí, una glanja con todos sus animales: con un caballo, con un hipopótamo, con un murcielayo...
-Bueno, Gonzalito, entonces ese va a ser tu regalo de navidad. ¿Ok?
-¡Nooooooo! -grita desconcertándome.
-¿No quieres que te regale una "glanja" por navidad?
-¡Yo quiedo mi glanja AHODA!

Pedazo de dictador que me tocó de sobrino.

24 de noviembre de 2008

Odio a los pitufos

Ayer, como todos los domingos, fui a almorzar a la casa de mis papás. Todos habían ido a Chaclacayo a conocer al hijo de una prima y sólo estaban mi papá y mi sobrino de tres años. Compramos pollo a la brasa, un litro de helado y un chocolatito para Gonzalito.

Durante el almuerzo mi sobrino estuvo insoportable: derramó la gaseosa, se subió a la mesa, jugó con el pellejo del pollo, tiro las papas al perro. En fin, todo lo que suele hacer cuando no está su mamá cerca. Cansado de sus malcriadeces le dije molesto: "Gonzalo, cállate y come". Santo remedio. Terminó su plato en silencio, cogió su chocolate y se escondió en el jardín.

Por supuesto, apenas llegó su mamá, mi sobrino corrió a su encuentro con un llanto contenido.

-Mamá, C.N. es malo -le dijo.
-¿Por qué, mi amor? -preguntó mi hermana.

Envalentonado, mi sobrino me buscó con la mirada. Gran error, le lancé una mirada amenazante dándole a entender que estaba totalmente dispuesto a delatarlo.

-¿Qué te hizo tu tío? -insistió mi hermana divirtiéndose.
-C... N... es... malo... -tartamudeó Gonzalo-, me compló un chocodate bien chiquitito, mamá.

27 de octubre de 2008

Los niños de hoy en día

Este domingo me aparecí en casa con una bolsa de dinosaurios de plástico, muy parecidos a los que yo tuve de niño. La semana anterior mi sobrino me había dicho: "cómpame dinolaulios, tío". Y ahora que se los había comprado saltaba entusiasmado y yo con unas ganas terribles de saltar con él.

Después del almuerzo fui a su habitación y lo encontré jugando. Había colocado una cabaña de "little people" en el centro y varios autos a su lado. Los dinosaurios los tenían rodeados.

No pude con la tentación y me tiré al piso a jugar con él.

-Ahhhrrrggg -dije mientras hacía rodar uno de los autos con la cola de un tiranosaurio.
-¡Nooooo! -gritó mi sobrino, quitándome el muñeco.
-¿Qué pasa, Gonzalo?
-Él es "dinolaulio-papá" -me dijo molesto acomodando nuevamente sus autos.
-... -me encogí de hombros.
-Y ella es "dinolaulio-mamá" -agregó enseñándome un dinosaurio amarillo-. 'Tan compando comida en Wong pada "dinolaulio-bebé".

Y siguió jugando a la casita sin mí.

Los niños de hoy en día.