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4 de mayo de 2010

Mala suerte (la tuya)

El martes por la noche, luego de un largo día de trabajo en Tacna, decidí salir en busca de un bar que me habían recomendado.

Como en la dirección que tenía no había ni rastro del local, me acerqué a preguntarle a un hombre que estaba parado frente a una especie de centro comunal:

-Disculpe, ¿me podría decir dónde queda La Casa del Pisco?

El tipo volteó hacia mí asustado. Estaba pálido como si acabara de cruzarse con el diablo en persona. Luego de casi un minuto balbuceó: "Creo que ya cerró".

Sin comprender su reacción, le agradecí y crucé la acera. Recién ahí entendí su nerviosismo: sobre él y el supuesto centro comunal colgaba un letrero que decía:

"ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS - GRUPO TACNA".

Mi vida comienza a parecerse demasiado a un programa de Chespirito.

9 de julio de 2009

Génesis

En el principio buscó C.N. un techo y una barra. Y a las ocho de la noche Ayahuasca estaba desordenada y vacía. Y dijo C.N: "sírvame un pisco sour". Y vio C.N. que el pisco sour de uva y camu camu era bueno y justo, y pidió otro. Y otro.

Y dijo C.N.: "no es bueno que el hombre esté solo". Y llamó C.N. a una amiga que estaba en el centro de Lima y fue a su encuentro. Y en El Directorio bebieron y bailaron según su naturaleza, y se besaron según su naturaleza. Y vio C.N. que sus caricias eran buenas y justas. Y dieron las doce.

Y dijo C.N.: "partamos hacia el Yacana". Y vio C.N. que en el Yacana todo es chévere: la música, el chofer y el cobrador, y se quedaron. Y unos daneses se les acercaron y les preguntaron: "do you speak english?". Y dijo C.N.: "wash-and-wear!". Y compartieron bebidas, cigarrillos y abrazos. Y dieron las cuatro.

Y dijo C.N.: "te llevo a tu casa", pues vio C.N. que su amiga estaba demasiado ebria como para no ir preso por llevarla a otro lado. Y ella se entercó en seguir bebiendo en un bar de metal donde nada era bueno ni justo. Y un metalero preguntó a C.N.: "¿eres emo?". Y vio C.N. como el hombre levantó amenazante una silla con sus dientes. Y la amiga evitó la matanza presentándolo como su novio. Y todos bebieron y cantaron hasta que salió el sol.

Y así acabó C.N. su sábado por noche: a las siete de la mañana del día sétimo. Y reposó todo el santo día.

18 de enero de 2009

Sonidos del sistema

Salí del Sargento a las dos y media de la mañana, confundido entre el mar de universitarios que había dominado la pista de baile. Un vez más, estaba solo y con varias cervezas encima.

Comí una hamburguesa en Piérola y caminé hacia Grau. A pesar de haber saltado todo el concierto no me sentía cansado. Por el contrario, estaba eufórico y con ganas de bailar hasta que sea hora de ir a la oficina. Además, no sería mi primera vez. Al final, felizmente, el sentido común me llevó a casa a dormir.

A la mañana siguiente me despertó un coro de grillos. Tardé varios minutos en comprender la situación: tenía los oídos inflamados. Ni una buena ducha ni un desayuno abundante pudieron contra el zumbido. Por la tarde el ruido interior recorría mi cabeza, titilante. A la noche, era como si dos conchas marinas se hubiesen apoderado de mis orejas.

-En tu borrachera te debes haber acercado demasiado al parlante -me resondró un amigo médico.
-¿Qué puedo hacer? -pregunté apenado.
-Nada, sólo esperar. Con suerte desaparece en unos días.

"Con suerte", justo aquello que no suelo tener. Esta clase de daño parece ser del tipo que la ciencia médica aún no ha logrado resolver. Y no desearía ser un número más en su inútil estadística.

Bipolar, miope y, ahora, sordo. Buena manera de comenzar el año.

14 de diciembre de 2008

Tarea del domingo

No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.
No debo mezclar vino tinto y whisky en los matrimonios.

[Fiesta con mucho vino, whisky y cerveza. La cerveza la ignoré pero me tomé todo lo demás, hasta lo que no era para mí. Empiezo a pensar que lo mío es entretener a los demás]